lunes, 7 de mayo de 2012

6 CAPITULO DE "AL FINAL DE LA COLINA"


Aquella mañana se despertó sobresaltada. Eran más de las doce y sabía que en cuestión de minutos su madre reclamaría su presencia en el comedor.  

Efectivamente, en aquel preciso instante sonaron unos nudillos sobre la madera de la puerta y una voz enfadada decir:

-Leonor, el tutor está a punto de llegar, ¿qué haces que aún no estás en el baño?
-Lo siento mama, es que…me he dormido
-¿Qué impresión vas a dar si apareces todavía con las enaguas y la trenza de dormir? De verdad hija, a veces no se qué hacer contigo. Le pediré a Marta que te ayude.

 A los dos minutos la puerta se abrió y Marta, la ama de llaves, entró con las toallas y el vestido de domingo colgando del brazo. A partir de ahí todo fueron prisas y tirones de pelo. Finalmente, una vez lista a los deseos de su madre, bajo las escaleras y se dirigió a la sala del té.

Carraspeó y abrió la puerta para presentarse. Cual fue su sorpresa al descubrir que no se trataba de un viejo decrepito sino de una mujer no mucho mayor que ella. Esta le sonrió y le dijo:

-Esperabas un viejo verde con bastón ¿no?

Leonor miró a su alrededor aliviada de que madre no estuviera presente, no estaba acostumbrada a que los desconocidos le hablaran así, no supo que decir. 

-Lo tomaré como un sí. Soy Dalia.-dijo estrechándole la mano.- Los profesores decidieron que te adaptarías mejor si una alumna buena, responsable, te diera las clases de iniciación. Buena lo soy bastante, lo de responsable…depende de quien haya delante.

Leonor sonrió aliviada, el cambio prometía ser divertido.

-En fin Leonor ahora viene cuando me tienes demostrar que eres genial al piano y que no tendré que preocuparme por hacer de ti una artista.
-De acuerdo.-dijo Leonor sentándose y tocando las melodías que mejor se sabía. Le alegro que la sonrisa de Dalia no se cambio en ningún momento por una mueca decepción. Así pasaron la tarde y quedaron en volver a ensayar algunas sonatas al día siguiente. 

Lo había pasado muy bien pero una sensación extraña en el estomago le había estado inquietando todo el dia. Entonces recordó… ¡La cajita! Miró debajo de su cama y allí estaba silenciosa acomodando recuerdos. La cogió con cuidado y acarició sus bordes arqueados y sus relieves. La abrió y empezó a examinar los papelitos que la llenaban, en su mayoría eran cartas y algunas notas sueltas, también había un sobre lleno de fotografías muy antiguas y amarillentas por el paso del tiempo.

 En casi todas ellas aparecía una familia: un matrimonio y dos niñas pequeñas con rizos en el pelo y lazos en los vestidos. Las imágenes los reunían en el porche o en el jardín tomando té. Los sonrisas felices bañaban todas y cada una de las imágenes. Se preguntó para sus adentros que habría sido de aquella familia. En aquel momento entre las fotos vio que había una pequeña nota, la extendió sobre su falda y descubrió cuatro letras que la sorprendieron: HUYE.


 CONTINUARA...

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4 comentarios:

  1. uyuyuyuyuiiiiiiiiii
    Esto promete.
    ¿Qué será? ¿Un maniaco asesino? ¿Una madre harta de los berrinches de sus hijas? ¿Las niñas son unos pequeños diablillos de ojos brillantes como en El resplandor?
    Todo lo sabremos el lunes que viene jejeje
    Sigue así! Me tienes intrigada!
    Saludos ;)

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  2. Sigue muy interesante, ¡cuánto misterio!
    Aquí me tendrás el lunes que viene para seguir la historia ;)
    ¡Un beso!

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  3. Que ganas tengo de saber mas.
    La verdad es que esta muy interesante XD
    Un besazo!!!

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  4. Me dejas con la intriga. Me acabo de leer todos los capítulos. Espero con ganas la continuación. Muy linda pinta tiene hasta ahora.
    Saludos :)

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