sábado, 21 de enero de 2012

LOIDINIK ¡VOLVEMOS A LA CARGA!



Sección conjunta con el blog:  
Palabras Impronunciables de Loida


 Ya estamos otra vez aquí!!!
Esta vez también traemos una historieta, pero en lugar de hacerlo con el Scrabble, como en la sección anterior utilizamos el diccionario ¿Pero como?
Pues muy fácil, una de nosotras dice un número que no sobrepase el número de paginas de el diccionario y la otra la busca, una vez encontrada se dice otro numero, que será el número que determinará la palabra que tenemos que utilizar en la historieta.
Bueno y sin enrollarnos más pasamos a la disparatada historia.



Capuleto llegaba tarde a la preinscripción en la universidad de payasos, el sueño de su vida. Mientras caminaba con sus enormes zapatones de payaso se encontró con un chino negro oscurecido por el sol. Ocupaba toda la carretera sobre una enorme alfombra, concentrado en un antiguo mantra de taichí.
 
- Oooommmmmm – repetía – Oooommmmmm repetía otra vez.
 
El chino cansado de estar sentado ya sentía que el hormigueo le invadía las piernas, asi que se levantó y empezó a bailar un tango con una escoba. Capuleto se desesperaba, aun con ese cambio de actividad el extravagante chino seguía ocupando toda la carretera, así que como último recurso echó mano de la mágnolia de plástico que decoraba su chaqueta. Un gran chorro de agua salió de ella mandando al chino y a su escoba a tomar viento.
Una vez se había deshecho del molesto chino, siguió su camino preparándose cada detalle de su exquisito atuendo a la perfección.
 
Finalmente llegó a la universidad, primero puso su mejor cara de alegría porque no había cola, pero luego perdió su sonrisa de payaso por que había cientos y cientos de papeles por cumplimentar.
Una vez había rellenado cada uno de los malditos papeles, le dieron un pase para el casting, donde tenía que demostrar sus más valiosas habilidades haciendo reír al personal. El pobre payaso había sido un poco desastre, se había caído, se había mojado la cara con la mágnolia, se había roto los pantalones por el pandero, pero para su sorpresa…  consiguió ser finalista.
 
De golpe entró en la sala el payaso Montesco, el peor enemigo de Capuleto y soltó por su enorme bocaza.
-No puede ser finalista, tiene lepra!!!
Capuleto al verse traicionado por tal mentira, dejó atrás sus útiles de payaso y utilizó su frustración como arma de venganza y gritó.
-Y el feo este usa tangaaaaa!!!
Los jueces de la representación se escandalizaron, Empezaron a gritar como nenas y al ver que esos dos payasos incompetentes no paraban de chillarse, pospusieron el casting.
Y Capuleto y Montesco en señal de protesta empezaron a morderse la nariz uno a otro, hasta que la policía vino y se los llevó a pesar de que los enormes zapatones sobresalían por la ventana  y daban en las narices a alguna que otra gaviota despistada.
 
Y colorín colorado este cuento de locos se ha terminado. =)



6 comentarios:

  1. He leído esta historia en Palabras Impronunciables, pero no sé muy bien de qué va esto xD. He estado algo desaparecida de la bloggosfera por culpa de las clases (de hecho ahora tendría que estar estudiando, cof cof cof) y me he perdido algunas cosas.. a ver si investigo.

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  2. jajaja me encanta :D
    Seguid haciéndolo, que me alegráis el día ^^
    ¡Un besote a las dos!

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  3. jajajaj No conocía esta sección, pero oye que divertida es no? Me lo he pasado genial leyendo la disparatada historia!

    Un besazo ^^

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  4. Jajajajajaja vaya par.
    Muy buena esta también =)

    Besotes

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  5. Jajaja ha quedado divertida y original.

    Un besote!

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